Hexagrama Nº 3. La Dificulta Inicial. Mutación secuencial líneas y complementario.

HEXAGRAMA Nº 3. CHUN/LA DIFICULTAD DEL COMIENZO

No debes permanecer inactivo, pero desde luego no lo malogres intentándolo solo.

La complejidad tiene una inmediata representación desbordante, sin embargo y aunque lo que desde luego no caben son la infatuación o la prepotencia con sus posibles salidas de arranque y posterior descalabro, no te amilanes; la expectativa de poder desmadejarla y encauzarla debida y progresivamente, se corresponde ahora, plenamente, con el propio orden evolutivo de la naturaleza.

Para ser prácticos, ya, como conviene, comienza por echar un vistazo (y luego otro, y otro más si procediera) de ordenamiento general sobre todos aquellos elementos interesados en el asunto que puedas abarcar. Hila hilos al respecto y teje orden. Con especial deteniemiento, tómate la molestia, necesaria por otra parte y seguramente provindencial, de revisar entre toda la gente que conoces (autoridad espiritual, cónyuge, padres, hijos, abuelos, hermanos, cuñados, amigos, conocidos, formas instituidas o colegiadas...) quién podría subvenir bien a tu presente necesidad. Hazlo detenidamente y con más razones que impulso... al menos que ambas partes sean sopesadas con el mayor realismo posible. Si el resultado del escrutinio es una persona, esa persona es tu ayudante capaz; si alguna forma de alguna manera instituida, allí estará tu ayuda.

Así, pues, perseverancia, discriminación y ayuda, es el camino del éxito en cuestión.

VÍA EN MUTACIÓN

H.3/LA DIFICULTAD INICIAL

COMPLEMENTARIO

H. 8. LA SOLIDARIDAD

No te precipites, vence la inquietud y persevera, es camino. Sé realista, sin embargo, a la hora de enfocar el asunto y busca modesta y consecuentemente la colaboración adecuada. Sopesa objetiva y equilibradamente las aptitudes y cualidades específicas existentes entre los aptos posibles para el buen efecto de lo propuesto y, en función de ellas, determina tu sitio, tu lugar en el rol. No te equivoques en las elecciones de con quién, cuánto y en qué posición; pero tampoco vayas a dejar pasar inarmónicamente la hora justa del concierto.

VÍA EN MUTACIÓN

H. 3 / LA DIFICULTAD INICIAL

COMPLEMENTARIO

H. Nº 60. LIMITACIONES

Aguanta perseverantemente en tu sitio la inquietud propia y la presión ajena. Vive virtuosamente. No aceptes esa supuesta ayuda que te tienta, porque ni procede moralmente, ni va a remediar tus necesidades reales. Fomenta la fe en ti mismo/a y en la vida con la inigualable oración de lo diariamente bien hecho (ya llegará el cumplimiento del sentido de aquello que ahora, de alguna manera, barrunta en tu ser). Indaga acerca de las regulaciones en el orden natural, de las políticas y sociales en la Historia y, conforme a ello y sobre la base de tu edad, sexo, estado familiar, social, profesional, físico y espiritual, esfuérzate en armonizar los límites de tu propia situación. Que las definiciones no te resulten laxas, ni excesivamente rigurosas.

VÍA EN MUTACIÓN

H. 3 / DIFICULTAD INICIAL

COMPLEMENTARIO

H. Nº 63. ESTADO CONSUMADO

¡Qué caperucita ilusa no se pierda esta vez en el bosque tras su capricho, con temeraria ignorancia! Habría culpa propia, lobos reales de a dos patas, humillación y secuelas...

Careces de guía, o de la guía adecuada y estás ante un límite real. Más allá, si te encuentra el cazador, te encontrará ya en vergüenza; más acá, estás todavía dentro de la frontera de tu tierra en paz. Atente a ella centralmente y vívela dignamente con el necesario grado de tensión alerta que requiere su delicado mantenimiento.

(Escribe el pueblo de Israel en su universal libro, que basta una mosca -en guemetría hebrea, una tontería, y Belcebú es el rey de las moscas-, para echar a perder el fino aceite del perfumista.)

VÍA EN MUTACIÓN

HEX. 3 / DIFICULTAD INICIAL

COMPLEMENTARIO

H. Nº 17. CONFORMARSE

Aquí no sólo procede aceptar esa mano que se necesita, sino incluso el ir a por ella. Que no te traben prejuicios de diferencias formales; confórmate (fórmate con). Lejos están la pérdida del sentido, de la propia dignidad, o de la nobleza en la aceptación de aquello que tan oportuna y provindencialmente viene, o bien a reequilibrarnos, o francamente a ponernos las cosas claras, y en pie, pie tras pie, a nosotros mismos. Respecto del mal, en cuanto se atisba o se huele, seguirlo, ni siquiera al propio; en lo inocuo, tan soportablemente inocuo resultamos los menganitos como los zutanitos; y en cuanto a lo bueno, es de ley admitir, que al menos en el asunto que concierne, él, ella o ello, tiene a tu disposición justamente lo que precisas.

VÍA EN MUTACIÓN

H. 3 / LA DIFICULTAD INICIAL

COMPLEMENTARIO

H. Nº 24. EL RETORNO / RETOÑO

Y arriba, una señal de limitaciones objetivas que dice: Poco, y cuidado; mucho, peligro.

Entonces él, va poco; ve, poco; se moja poco -sólo los labios, para engañar la sed, como diría un castizo- y vuelve con unas gotitas a su tronquito orientado al sol, para poder seguir creciendo.

VÍA EN MUTACIÓN

HEX. 3 / LA DIFICULTAD INICIAL

COMPLEMENTARIO

H. Nº 42. EL AUMENTO

Enérgica y descentralizadamente arrollado por el peligro volteas por encima del límite y yaces llorando entre el dolor de la sangre...

Es imperativo levantarse, dice el maestro Kung Tse, "¿a qué más en el lamento?.".. Levanta hermano, ponte en pie y observa desapasionadamente las interacciones estimulantes que existen entre las distintas cosas. Las cualidades del bien que veas, hazlas tuya; las discualidades, el mal, apártalo. De nuevo en pie el espíritu, da más de ti, cede generosamente hacia abajo cuanto sea preciso -todo tiene su tiempo-, y ya el propio sentido de la cesión comenzará de nuevo a ser tierra firme por la que poder empezar a restablecer el paso.

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